01 /
Qué es el análisis técnico y qué no puede hacer por ti
La CMT Association, la entidad que concede el título profesional de Chartered Market Technician, lo define como una metodología que evalúa los mercados analizando patrones estadísticos en los datos de mercado (movimiento del precio, volumen y momentum) para ayudar a prever su comportamiento probable. Quédate con la palabra «probable». Nadie serio te va a vender otra cosa.
La idea tiene más de un siglo: Charles Dow ya publicaba sus conclusiones sobre la bolsa en editoriales de The Wall Street Journal a finales del siglo XIX. Todo descansa sobre tres premisas: el precio lo descuenta todo, los precios se mueven en tendencias y la historia tiende a repetirse, porque la psicología de quien compra y vende se repite.
Ahora, los límites, que casi nadie cuenta. Parte del análisis técnico funciona porque mucha gente mira lo mismo: si miles de traders tienen órdenes en la media de 200 sesiones o en una cifra redonda, esa zona importa porque la vigilan, no por magia. Pero el efecto también va al revés: el economista Burton Malkiel sostiene que, en cuanto una regularidad se hace conocida, la gente actúa de forma que deja de cumplirse. Y la hipótesis de los mercados eficientes, que Eugene Fama formuló en 1970, dice que los precios pasados no sirven para batir al mercado.
¿Y los datos? Una revisión académica publicada en 2007 en el Journal of Economic Surveys encontró que, de 95 estudios modernos, 56 daban resultados positivos al análisis técnico, aunque con problemas serios como el data snooping: probar reglas hasta que alguna «funciona» por casualidad. Traducido: hay indicios de que aporta algo, pero ninguna garantía, y menos en un mercado que cotiza 24 horas al día con apalancamiento por todas partes.
02 /
Velas japonesas: qué te cuenta cada vela
Cada vela resume un periodo (una hora, un día, una semana) con cuatro datos: apertura, máximo, mínimo y cierre, el famoso OHLC. El cuerpo va de la apertura al cierre y las mechas marcan hasta dónde llegó el precio antes de ser rechazado. Verde si cerró por encima de donde abrió, roja si cerró por debajo. Una mecha larga es una pelea que uno de los dos bandos perdió, y eso suele decir más que el color.
La versión oficial atribuye las velas a Munehisa Homma, un comerciante de arroz japonés del siglo XVIII. Pero Steve Nison, que las popularizó en Occidente con su libro de 1991, escribió después que lo más probable es que surgieran en la era Meiji, a finales del XIX. Detalle menor, buena vacuna: en trading circulan muchas leyendas que nadie comprueba.
En el vídeo de velas te explico la anatomía exacta de una vela (apertura, cierre, máximos y mínimos) y los tres patrones de velas que uso para anticipar si el precio quiere subir o bajar, sin la teoría aburrida de siempre.
Dos reglas que ahorran disgustos. Primera: una vela no existe hasta que cierra; un martillo precioso a media sesión puede acabar convertido en una vela roja sin mecha. Segunda: cuanto mayor es la temporalidad, más pesa la señal. Un doji semanal en una resistencia importante dice bastante más que diez dojis de cinco minutos. Qué pasó en bitcoin tras más de 1.000 patrones de velas desde 2014 lo cuento en velas japonesas: cómo leerlas y qué patrones han funcionado.
03 /
Soportes, resistencias, tendencias y temporalidades
Un soporte es una zona donde antes apareció demanda suficiente para frenar las caídas; una resistencia, donde apareció oferta suficiente para frenar las subidas. Zona, no línea: el precio no respeta una cifra al dólar, respeta un área. Cuando una resistencia se rompe con claridad, muchas veces pasa a hacer de soporte, el llamado cambio de polaridad. Tiene algo de respaldo empírico: un trabajo de la Reserva Federal de Nueva York (Osler, 2000) encontró que los soportes y resistencias publicados por varias firmas ayudaban a anticipar frenazos de tendencia intradía en divisas, aunque con resultados desiguales.
Las líneas de tendencia unen mínimos crecientes (tendencia alcista) o máximos decrecientes (bajista). Con dos toques tienes una hipótesis; con tres, una línea que el mercado está respetando. Ojo con un clásico: perder una directriz no significa que la tendencia haya girado. Una tendencia alcista sigue viva mientras haga máximos y mínimos cada vez más altos; cuando pierde el último mínimo relevante, entonces sí toca replantearse el escenario.
La temporalidad lo cambia todo. El mismo Bitcoin puede estar bajista en el gráfico de 15 minutos y perfectamente alcista en el semanal. Como explico en el vídeo sobre trading frente a inversión, a mayor temporalidad, más fiabilidad. Por eso varios de mis análisis giran alrededor del cierre semanal: es la vela que queda escrita y la que mira más gente. En «ESTE CIERRE SEMANAL DE BTC ES MUY PELIGROSO…», de diciembre de 2025, tienes un ejemplo en directo: el precio no conseguía recuperar su línea de tendencia, y en el vídeo repaso qué niveles tenía que recuperar y qué invalidaría el escenario bajista.
El volumen hace de detector de mentiras. Una ruptura con volumen muy por encima de la media tiene más credibilidad que una que llega un domingo de madrugada con el mercado dormido, y en las estadísticas de patrones de Thomas Bulkowski las rupturas con volumen alto rinden mejor. Un matiz muy de cripto: el volumen que ves suele ser el de ese exchange concreto, no el de todo el mercado, así que compara siempre en la misma fuente.
- Dibuja zonas donde el precio giró varias veces, no cada pequeño rebote.
- Una ruptura vale cuando cierra al otro lado, no cuando una mecha lo atraviesa un momento.
- Si el precio vuelve a testear el nivel roto y aguanta, la ruptura gana credibilidad.
04 /
Los patrones que más aparecen en mis análisis
Si sigues mi canal, estos nombres te sonarán: el doble suelo de diciembre de 2025, la cuña que Bitcoin rompió ese mismo mes, el triángulo simétrico de febrero de 2026 o la cuña ascendente que me hizo desconfiar de la subida en abril. Así se leen sin hacerte trampas al solitario.
Hombro-cabeza-hombro (HCH) y su versión invertida
Tres máximos, el central más alto (la cabeza), y una línea de cuello que une los mínimos intermedios. Es una figura de giro: en un techo anuncia un posible cambio a bajista; invertida, en un suelo, a alcista. Mientras el precio no cierre al otro lado del cuello no hay patrón, hay un dibujo. El objetivo clásico mide la distancia de la cabeza al cuello y la proyecta desde la ruptura, y es habitual que el precio vuelva a tocar el cuello antes de seguir.
Cuña descendente y cuña ascendente
Dos líneas que convergen inclinadas hacia el mismo lado, con el volumen apagándose. En la cuña descendente las dos bajan, la superior con más pendiente, y suele romper hacia arriba: el 68 % de las veces en las estadísticas de Bulkowski. Pero el propio Bulkowski la califica de patrón flojo entre los alcistas, con bastantes rupturas fallidas, y su objetivo de referencia es modesto: el máximo donde empezó la cuña. La cuña ascendente es su espejo: dos líneas que suben y se estrechan. Según las estadísticas de Bulkowski sobre la cuña ascendente, rompe hacia abajo el 60 % de las veces, y en mercado alcista esas rupturas bajistas quedan las últimas de su clasificación: en el 51 % de los casos el precio ni siquiera cae un 5 % antes de girarse. Las dos se confirman igual, con un cierre fuera de la línea y no con una mecha.
En diciembre de 2025 analicé cómo Bitcoin rompía y confirmaba una cuña bajista, con la tendencia principal todavía bajista y las primeras velas de indecisión. En abril de 2026 fue al revés: una cuña ascendente en el gráfico semanal me hizo sospechar de la subida y pensar que aún era pronto para cantar victoria.
Doble techo y doble suelo
Dos máximos a una altura parecida separados por un valle (doble techo), o dos mínimos separados por un pico (doble suelo). Se confirma al cerrar por debajo del valle o por encima del pico intermedio, que hace de línea de cuello. Si los dos toques están muy pegados en el tiempo, suele ser simple consolidación. En el doble suelo conviene ver más volumen en la subida que en el segundo mínimo.
Triángulo simétrico
Máximos cada vez más bajos y mínimos cada vez más altos: el mercado se comprime porque nadie manda. En las estadísticas de Bulkowski sobre triángulos simétricos, la ruptura llega de media al 74 % del camino hacia el vértice y es alcista el 60 % de las veces, pero solo el 58 % de las rupturas alcistas alcanza el objetivo medido (el 36 % de las bajistas). O sea: el objetivo es una referencia, no una cita. Lo he medido en 162 triángulos de bitcoin desde 2014, con el caso de febrero de 2026, en triángulo simétrico: qué es y cómo operarlo.
05 /
RSI y divergencias: más allá del 70/30
El índice de fuerza relativa (RSI) lo creó J. Welles Wilder y lo publicó en junio de 1978, en la revista Commodities y en su libro New Concepts in Technical Trading Systems. Compara la media de las subidas con la media de las bajadas de los últimos periodos (el estándar son 14) y lo traduce a una escala de 0 a 100. Wilder consideraba sobrecompra por encima de 70 y sobreventa por debajo de 30.
El problema: en una tendencia fuerte el RSI puede pasarse semanas por encima de 70 mientras el precio sigue subiendo, y quien vende cada vez que lo toca se baja del tren demasiado pronto. El analista Andrew Cardwell observó que en tendencias alcistas el RSI suele moverse entre 40 y 80, y en las bajistas entre 20 y 60. En el tutorial te explico por qué el 70/30 falla en tendencias fuertes y dónde está la verdadera potencia del indicador: las divergencias. Lo he comprobado con los datos diarios de bitcoin desde 2014 en cómo usar el RSI.
Divergencias regulares y ocultas
- Bajista regular: el precio marca un máximo más alto y el RSI uno más bajo. El impulso se agota; aviso de corrección o giro.
- Alcista regular: el precio marca un mínimo más bajo y el RSI uno más alto. Los vendedores pierden fuerza.
- Alcista oculta: el precio hace un mínimo más alto y el RSI uno más bajo. Aparece en tendencias alcistas y apunta a continuación (Cardwell lo llamaba «reversión positiva»).
- Bajista oculta: el precio hace un máximo más bajo y el RSI uno más alto. Típica de tendencias bajistas: la caída tiende a seguir.
Un matiz de Cardwell que ahorra dinero: las divergencias bajistas aparecen sobre todo dentro de tendencias alcistas y muchas veces solo traen una corrección breve. Cuando se encadenan dos (tres máximos crecientes en el precio con dos máximos decrecientes en el RSI) se habla de divergencia doble, y el aviso de agotamiento gana peso.
Otra forma de usar el RSI es compararlo con ciclos anteriores. En noviembre de 2025 analicé cómo el RSI de Bitcoin se parecía al de 2017, justo antes de la gran subida de aquel año. Míralo con lo que pasó después en la cabeza: en febrero de 2026, el precio tocó los 60.000 dólares. Una analogía con el pasado es una hipótesis, no un calendario, y necesita su invalidación como cualquier patrón.
06 /
MACD y medias móviles: la tendencia, con retraso
El MACD lo creó Gerald Appel a finales de los años setenta. Tiene tres piezas: la línea MACD (media exponencial de 12 periodos menos la de 26), la línea de señal (media exponencial de 9 periodos de la propia MACD) y el histograma, que dibuja la distancia entre ambas. Si la MACD cruza por encima de la señal, el impulso gira al alza; si cruza por debajo, a la baja. Cruzar la línea cero indica que la media rápida ha pasado por encima o por debajo de la lenta.
Su gran limitación es de diseño: al construirse con medias móviles, va por detrás del precio. En tendencia funciona bien; en un rango lateral da cruces falsos uno tras otro. En el vídeo del MACD de noviembre de 2025 lo uso así, para especular con escenarios: qué pasaría si confirma el movimiento y qué si se invalida. He puesto a prueba sus cruces con los datos diarios de bitcoin desde 2014 en cómo usar el MACD.
Las medias móviles simples de 50 y 200 sesiones son el filtro de tendencia más popular. El cruce dorado llega cuando la de 50 corta hacia arriba a la de 200; el cruce de la muerte, cuando la corta hacia abajo. Quedan espectaculares en los titulares, pero llegan tarde por definición. Úsalas como contexto (¿estás por encima o por debajo de la media de 200?) y no como botón de compra. Los 24 cruces de bitcoin desde 2014 y qué pasó al comprar por debajo de la media de 200 semanas los tienes en media móvil de 200 en bitcoin.
07 /
Dominancia de Bitcoin y TOTAL3: hacia dónde va el dinero
La dominancia de Bitcoin (BTC.D) es el porcentaje que representa su capitalización sobre el total del mercado cripto. Parece un dato simple y tiene trampa: cada proveedor calcula el total a su manera. TradingView, por ejemplo, usa las 125 mayores criptomonedas, mientras que otros agregadores suman miles. Por eso verás cifras distintas el mismo día. Compara siempre con la misma fuente.
TOTAL3 es la capitalización de todo el mercado excepto Bitcoin y Ethereum (en TradingView, también sobre las 125 mayores). Si TOTAL3 sube mientras la dominancia de BTC cae, el dinero está rotando hacia las altcoins, la huella clásica de una altseason. Pero atención: el total incluye las stablecoins. Si todo cae a la vez y el dinero se aparca en USDT, la dominancia de Bitcoin puede bajar sin que ninguna altcoin esté ganando nada. Estos ciclos de rotación tienen mucho que ver con el calendario del halving, que tienes en la guía de ciclos y halving. Qué hicieron las altcoins en cada combinación de precio y dominancia desde 2018, y cómo engañan las stablecoins, lo he medido en dominancia de bitcoin.
En «¿Bitcoin o Altcoins? El gráfico que lo cambia TODO» cruzo el Total3, la dominancia y el Russell 2000 de pequeñas empresas estadounidenses para ver si la temporada de altcoins tiene base o es puro deseo. Cuántas altseason ha habido de verdad desde 2017, y qué pasó después de cada una, lo cuento en qué es la altseason.
08 /
Cómo montar un plan de escenarios como en mis vídeos
Si te fijas, mis análisis casi nunca dicen «va a subir». Dicen «si pasa esto, busco aquello; si pierde este nivel, el escenario se cae». En la descripción de un análisis de diciembre de 2025 lo dejé por escrito: «Este no es un vídeo de certezas, es un vídeo de probabilidades». Y así lo resumía la descripción del vídeo del triángulo de febrero de 2026:
Escenario alcista: ruptura con fuerza y posible búsqueda de la zona de 80.000$. Escenario bajista: pérdida de estructura y regreso a la zona de 58.000$.
Ese formato te obliga a decidir antes de que el precio te meta prisa. Puedes construirlo en seis pasos:
- 01
Mira primero la temporalidad alta
Semanal y diario. ¿Tendencia alcista, bajista o rango? Todo lo demás se lee dentro de ese contexto.
- 02
Marca dos o tres zonas, no veinte
Los niveles donde el precio reaccionó con fuerza. Si el gráfico parece un código de barras, has dibujado de más.
- 03
Identifica la estructura
¿Hay un patrón o una directriz clara? Anota qué línea lo confirma.
- 04
Define el disparador
Qué tiene que pasar para actuar: por ejemplo, un cierre diario sobre la resistencia con volumen superior a la media.
- 05
Escribe la invalidación antes de entrar
El precio que demuestra que te equivocaste. Ahí va el stop, y el tamaño de la posición se calcula para que tocarlo cueste poco; muchos traders arriesgan un 1 o 2 % del capital por operación.
- 06
Revisa al cierre, no a cada tic
Decide con la vela cerrada de tu temporalidad. Mirar el gráfico de un minuto cada cinco es la vía rápida para operar por ansiedad.
09 /
Errores que salen caros
- Entrar antes de la confirmación. Un HCH sin ruptura del cuello no es un HCH.
- Operar en un minuto sin mirar el diario. El ruido de las temporalidades bajas parece señal hasta que te liquida.
- Apilar indicadores que dicen lo mismo. RSI, estocástico y MACD salen del mismo precio: tres osciladores en verde no son tres confirmaciones.
- Vender solo porque el RSI toca 70. En tendencia fuerte, la sobrecompra puede durar semanas.
- Mover el stop cuando el precio se acerca. Si la invalidación era buena al entrar, sigue siéndolo.
- Ver lo que quieres ver. Si dibujas líneas hasta que el gráfico te da la razón, ya no analizas: buscas permiso.
- Usar apalancamiento para acelerar. Cuando ESMA restringió los CFD en 2018 citó análisis según los cuales entre el 74 % y el 89 % de las cuentas minoristas perdían dinero, y limitó a 2:1 el apalancamiento de los CFD sobre criptomonedas para minoristas.
Y el error de fondo: confundir trading con inversión. El análisis técnico sirve para elegir mejores zonas y gestionar el riesgo, pero no convierte una apuesta en un plan. En «Trading vs Invertir en Bitcoin» comparo lo bueno y lo malo de cada camino, por qué la mayoría de los traders pierde dinero y qué hago yo con mi dinero.
Capítulos (7)
Para seguir practicando, en los vídeos de trading tienes estrategias e indicadores y en el análisis de Bitcoin, mis escenarios vídeo a vídeo. Si algún término se te atraganta, está en el glosario, y si acabas de llegar, empieza por la guía para empezar en cripto desde cero. Lee también el aviso de riesgo: esto no es consejo financiero; haz siempre tu propia investigación.
Sigue aprendiendo
