01 /
Qué ha pasado: Lummis airea sus concesiones, una al día
El domingo 25 de octubre, a las 15:35 hora de España, la senadora republicana Cynthia Lummis, de Wyoming, la gran defensora de la industria cripto en el Senado, publicó esto en X:
Los demócratas pidieron bajar el tope anual de captación de Regulation Crypto de 75 a 50 millones de dólares y añadir un límite de 200 millones de por vida. Aceptamos las dos cosas y las incluimos en la CLARITY Act. Los demócratas votaron en contra de las reglas que ellos mismos escribieron para proteger al pequeño inversor.
Es el último de una serie diaria, al menos desde el martes 20, con el mismo esquema. Antes vinieron la «regla FTX», que prohíbe a un exchange crear tokens de la nada para cumplir sus requisitos de capital; normas para custodiar el dinero de los clientes; multas más altas, y vetar a los condenados por fraude o blanqueo.
Ojo: el texto no ha cambiado. Los topes y el veto ya estaban en la versión que aprobó el Comité de Banca, publicada el 1 de junio. Es presión pública para repetir una votación sin fecha: desde el 15 de septiembre, el registro del Congreso no recoge ningún paso más.
02 /
La ley CLARITY en dos minutos
CLARITY es el acrónimo de Digital Asset Market Clarity Act, el proyecto H.R. 3633. Si la ley GENIUS, que Trump firmó en julio de 2025, regula las stablecoins, la CLARITY quiere ordenar casi todo lo demás. El texto que llegó al pleno del Senado supera las 600 páginas; esto es lo principal de lo que aprobaron sus comités:
- Materias primas digitales para la CFTC: activos fungibles que puedes poseer y transferir sin depender de un intermediario y que se registran en una blockchain, memecoins incluidas. Sus exchanges y brokers tendrán que registrarse ante la CFTC.
- La SEC, para lo que depende de alguien: un token cuyo valor dependa del trabajo de quien lo creó es un «activo auxiliar»; si da dividendos o una parte de la empresa, ni siquiera cuenta como token de red.
- Regulation Crypto, una vía para captar dinero sin el registro completo, con topes.
- Protección a quien solo escribe código: un desarrollador que no controla fondos ajenos no será tratado como transmisor de dinero.
- Recompensas de stablecoins: prohíbe el rendimiento solo por tenerlas o equivalente a los intereses de un depósito, pero permite premiar su uso.
03 /
Por qué está atascada: 60 votos y la ética de Trump
En el Senado, para empezar a debatir una ley hay que cortar el filibusterismo con 60 votos de 100. Los republicanos tienen 53, así que necesitan al menos siete demócratas, y el 15 de septiembre no votó a favor ninguno. Además, cuatro republicanos votaron no: Susan Collins, Josh Hawley, Jerry Moran y Thom Tillis. El de Tillis fue táctico: solo quien vota con el lado ganador, o no vota, puede pedir que se reconsidere una votación, y lo hizo al acabar para poder repetirla sin empezar de cero.
El escollo es la ética. Los demócratas quieren que la ley impida al presidente y a su familia hacer negocio con las criptomonedas que va a regular, y las normas éticas añadidas al texto final no bastaron. Ruben Gallego, uno de los dos demócratas que la habían apoyado en el comité, acusó a los republicanos de preocuparse «más de que el presidente siga ganando dinero que de aprobar una regulación», según CNBC.
Una restricción ética que el propio presidente puede conseguir que le levanten por completo no es una restricción ética.
Lummis sostiene lo contrario: que los demócratas lograron 126 concesiones y que los fiscales generales de los estados podrán hacer cumplir esas normas contra los cargos federales. Warren respondió que no podrán actuar contra el presidente, y citó World Liberty Financial, el negocio cripto de la familia Trump, cuya stablecoin USD1 tiene hoy 3.958 millones de dólares en circulación, según DefiLlama. Y queda otra pelea, la de los bancos con las recompensas de las stablecoins: ese día, Moran y Collins presentaron con varios demócratas una enmienda que reescribía su prohibición.
04 /
Lo que cuenta Lummis: los topes de Regulation Crypto
Regulation Crypto es la puerta para que un proyecto capte dinero del público sin el registro completo de una oferta de valores, a cambio de publicar información. En el texto del Senado, el límite es el mayor de dos: 50 millones de dólares por año natural, durante cuatro años como máximo, o el 10 % del valor de los tokens en circulación. Y nunca más de 200 millones en total.
Los 75 millones de partida que menciona Lummis no aparecen en ningún texto oficial que haya podido leer, pero coinciden con lo que propone la SEC por su cuenta. Lo que sí está es el veto: no podrá usar esta vía quien haya sido condenado en los diez años anteriores por uso de información privilegiada, malversación, ciberdelitos, blanqueo, financiación del terrorismo o fraude financiero.
05 /
Mientras tanto, la SEC y la CFTC ya han movido ficha
Mientras el Congreso discute, los reguladores han hecho parte del trabajo. El 23 de marzo de 2026 entró en vigor una interpretación de la SEC, con orientaciones de la CFTC, que reparte los criptoactivos en cinco familias, de las materias primas digitales a los valores digitales. Y pone nombres:
Ejemplos de materias primas digitales son Aptos (APT), Avalanche (AVAX), Bitcoin (BTC), Bitcoin Cash (BCH), Cardano (ADA), Chainlink (LINK), Dogecoin (DOGE), Ether (ETH), Hedera (HBAR), Litecoin (LTC), Polkadot (DOT), Shiba Inu (SHIB), Solana (SOL), Stellar (XLM), Tezos (XTZ) y XRP (XRP).
Y el 21 de agosto la SEC propuso su propio reglamento, «Regulation Crypto Assets», con dos exenciones: hasta 5 millones de dólares en cuatro años y hasta 75 millones cada doce meses. El plazo para comentarlo acabó el 20 de octubre.
¿Para qué la ley, entonces? Porque una interpretación la puede retirar la próxima SEC, y una ley solo la cambia el Congreso. XRP es el ejemplo: la SEC demandó a Ripple en 2020 por vender XRP como un valor sin registrar, y en 2026 lo cita como materia prima digital con la misma ley. Esa guerra la cuento en el vídeo de la cabecera, desde el minuto 2:32, y por escrito en qué es XRP.
06 /
Lo que dice el dinero: del 81 % al 3 % en Polymarket
Hay un termómetro más rápido que cualquier comunicado. En Polymarket, un mercado de predicciones, se apuesta desde enero a si la CLARITY será ley en 2026, con 24,6 millones de dólares negociados:
En Kalshi, el mercado de predicciones regulado en EE. UU., una ley de estructura del mercado cripto antes de 2027 cotizaba esta madrugada a un 5,6 %. Y la votación movió los precios: en la media hora previa al recuento oficial, que el Senado registró a las 21:08 hora de España, Polymarket cayó del 16 % al 6,5 % y XRP, un 7,4 % en quince minutos en Bitstamp, de 1,394 a 1,290 dólares. Al cierre, XRP se dejaba un 9,9 % y Coinbase, la mayor plataforma cripto de EE. UU., un 10,1 % en bolsa. Bitcoin, un 3,3 %.
La foto contraria es la del 17 de julio de 2025, cuando la Cámara aprobó la CLARITY y la GENIUS: XRP subió un 14,6 % y al día siguiente marcó su máximo histórico en Bitstamp, 3,67 dólares. Hoy vale 1,28. Ni la ley sostiene un precio ni su fracaso lo hunde: una semana después del 49 a 50, bitcoin estaba un 14,1 % por encima del cierre de aquel día, con la subida de tipos de la Fed por medio.
07 /
Qué puede pasar ahora: las elecciones y el reloj del 3 de enero
El calendario juega en contra. Según CNBC, los senadores se iban de Washington a principios de octubre y no volverán hasta después de las elecciones del 3 de noviembre. Luego queda la sesión del «pato cojo», hasta que arranque el nuevo Congreso el 3 de enero. Para que la CLARITY sea ley antes, tendría que pasar todo esto:
- 01
Repetir la votación
Gracias a la moción de Tillis, basta una mayoría simple para volver a intentarlo.
- 02
Llegar a 60
Siguen haciendo falta 60 votos para empezar el debate: siete demócratas que hoy dicen no.
- 03
Aprobar el texto y volver a la Cámara
Las dos cámaras tienen que aprobar exactamente el mismo texto, y el de la Cámara es de julio de 2025.
- 04
La firma de Trump
Si nada de esto ocurre antes del 3 de enero de 2027, por la regla general el proyecto decae con la legislatura y hay que empezar de nuevo.
La propia Lummis dijo a la prensa, horas antes de la votación de septiembre, que si fallaba, «se acabó». Esta semana dice lo contrario, pero nadie con poder para fijar la agenda del Senado ha puesto fecha.
08 /
Qué cambia para ti en España: la ley es MiCA, el precio es global
La CLARITY no se te aplica: en la UE manda MiCA, y desde el 1 de julio de 2026 los proveedores sin licencia no pueden dar servicio en España, como explico en la guía de la ley MiCA. Coinbase o Kraken te atienden aquí con su licencia europea, pase lo que pase en Washington. Lo que sí te llega es el precio. Si una votación te tienta, recuerda los quince minutos del 15 de septiembre y decide por tu plan, sin apalancamiento: lo explico en gestión del riesgo.
Para comprar al contado, el exchange que uso es OKX, a través de su filial europea, con licencia MiCA de Malta y autorizada en España desde el 27 de noviembre de 2025; tiene pares en euros de bitcoin y de XRP. Si te encaja, puedes abrir tu cuenta en OKX con mi enlace, que es de afiliado. Con sus sombras: en febrero de 2025 se declaró culpable en EE. UU. de operar sin licencia de transmisor de dinero y aceptó pagar más de 504 millones de dólares, y en abril de 2025 Malta multó a su filial europea por fallos antiblanqueo. Lo cuento en mi opinión sobre OKX.
Y si lo guardas tú, la wallet que recomiendo es Ledger, que gestiona bitcoin y XRP, desde 59 euros el Nano S Plus en la tienda oficial de Ledger (octubre de 2026), también afiliado. Cómprala solo ahí: este mes Ledger confirmó un implante espía en carteras de un revendedor del sudeste asiático, y sufrió filtraciones de datos de clientes en 2020 y en enero de 2026, sin semillas expuestas.
09 /
Lo que todavía no se sabe
- Si habrá otra votación antes de enero. A 26 de octubre, ni el líder de la mayoría, John Thune, ni la Casa Blanca le han puesto fecha.
- El texto final al detalle. Se publicó el 13 de septiembre y no he encontrado una copia oficial: lo que cuento de topes y recompensas sale de la versión del Comité de Banca.
- Qué piden Collins, Hawley y Moran, los otros tres republicanos que votaron no, para cambiar su voto: no lo explican en ninguna fuente oficial que haya encontrado.
- Y no es asesoramiento: es mi lectura de los documentos oficiales.



