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Qué comparo exactamente (y por qué en euros)
El vídeo dura nueve minutos y va por partes. Sus capítulos:
- 00:56 S&P 500: lo bueno
- 02:57 S&P 500: lo malo
- 04:06 Bitcoin: lo bueno
- 05:50 Bitcoin: lo malo y cuál elegir
Qué haría yo te lo cuento al final del vídeo, y no te lo voy a destripar. Aquí va lo que no cabe en nueve minutos: los datos con su fecha, las cuentas que haría antes de decidir y lo que cambia en tus impuestos si vives en España.
Dos decisiones para que la comparación sea justa. La primera: uso el S&P 500 con los dividendos reinvertidos (el índice S&P 500 Total Return), porque es lo que te da un fondo indexado de acumulación; el índice que ves en las noticias solo mide el precio. La segunda: lo paso todo a euros con el tipo de cambio de referencia del Banco Central Europeo, porque tu dinero empieza y acaba en euros. Y eso pesa: entre el 31 de diciembre de 2025 y el 16 de octubre de 2026, el euro ha caído un 4,2 % frente al dólar, así que cualquier activo en dólares luce más visto desde aquí.
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Rentabilidad: gana uno u otro según el día en que empieces a contar
Todas las filas terminan el 16 de octubre de 2026; lo único que cambia es el punto de partida.
La fila de cinco años es la que más enseña. Empieza en octubre de 2021, a unas tres semanas del máximo de aquel ciclo de bitcoin, y en ese tramo el índice saca más del doble de ganancia. La de diez años empieza con bitcoin a 642 dólares y multiplica por 124 el dinero invertido: un resultado real, pero que no se puede repetir partiendo de los más de 80.000 dólares de ahora. Quien te enseñe solo una de esas dos filas te está vendiendo algo.
En dólares, la foto de 2026 es igual de clara: el S&P 500 sube un 11,9 % en el año (un 12,9 % con dividendos) y cerró en máximo histórico el 6 de octubre, mientras que bitcoin cae un 6,9 % y sigue un 35 % por debajo de su máximo, los 126.080 dólares del 6 de octubre de 2025 según CoinGecko.
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Lo que cuesta esa rentabilidad: caídas y volatilidad
La rentabilidad se paga en sustos. La medida más honesta es la caída desde el último máximo: lo que habrías perdido sobre el papel comprando en el peor día.
La bolsa también tiene décadas perdidas. Entre marzo de 2000 y octubre de 2002, el S&P 500 se dejó un 49 %, y entre octubre de 2007 y marzo de 2009, un 56,8 %. Si compraste en el máximo de 2000, en precio no lo recuperaste hasta mayo de 2007, y la crisis siguiente te devolvió al agujero hasta el 28 de marzo de 2013: trece años casi sin avanzar, con los dividendos como único consuelo.
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S&P 500: lo bueno y lo malo
Lo bueno
Con un solo fondo compras de una vez 500 empresas líderes de Estados Unidos (503 valores a 30 de septiembre de 2026), ponderadas por su valor en bolsa: según S&P Dow Jones Indices, cubre en torno al 80 % de la capitalización disponible de ese mercado. Esas empresas ganan dinero y reparten dividendos, que es lo que sostiene su rentabilidad a largo plazo; el índice funciona con 500 valores desde marzo de 1957.
Lo malo
Está más concentrado de lo que parece: a 30 de septiembre de 2026, las diez mayores empresas pesaban el 39,1 % del índice y la tecnología, el 39,7 %, con Nvidia sola en el 8,4 %. Es un solo país y una sola divisa, así que un euro fuerte te resta: en 2025, el índice con dividendos subió un 17,9 % en dólares y solo un 4,2 % en euros. Y puede pasarse más de una década sin darte nada en precio, como entre 2000 y 2013.
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Bitcoin: lo bueno y lo malo
Lo bueno
Es el único de los dos con una oferta fija: nunca habrá más de 21 millones, y en marzo de 2026 ya se habían emitido unos 20 millones. Desde el 10 de enero de 2024 hay en Estados Unidos fondos cotizados de bitcoin al contado aprobados por la SEC, y eso ha abierto la puerta a gestoras y grandes patrimonios que antes no podían entrar. Funciona las 24 horas, lo puedes guardar sin depender de ningún banco y, en la ventana de diez años, su rentabilidad deja muy atrás a la del índice. Tienes lo básico en mi ficha de Bitcoin y el reloj de sus ciclos en la guía de ciclos y halving.
Capítulos (5)
Lo malo
No genera beneficios ni reparte dividendos: su precio depende solo de cuánta gente quiera comprarlo y a cuánto. Cae mucho y a menudo, ya has visto la tabla. Y no te protege cuando cae la bolsa, aunque se venda como oro digital: según el FMI, la correlación de sus movimientos con el S&P 500 pasó de 0,01 en 2017-2019 a 0,36 en 2020-2021, y con los datos diarios de los últimos doce meses a mí me sale 0,47. El BCE lo resumió en mayo de 2025: bitcoin ha aportado una diversificación limitada a las carteras de acciones. Con el oro tampoco se mueve a la par, como verás en Bitcoin vs oro. En 2022 cayeron los dos, bitcoin un 62 % en euros. Si lo guardas mal lo pierdes, y si quiebra tu plataforma no hay un fondo de indemnización que te cubra.
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No tienes que elegir: qué habría pasado mezclándolos
Planteado como uno u otro, el dilema se convierte en una apuesta. Hay otra forma de verlo: una base indexada y una parte pequeña en bitcoin. Esto es lo que habría pasado con 1.000 € y distintos repartos, rebalanceando una vez al año para volver al peso inicial:
Dos lecturas. En los dos periodos, con un 5 % o un 10 % en bitcoin la peor caída de la cartera casi no se movió y la rentabilidad subió; con un 20 %, la caída ya empeora. Pero la ventana de diez años está inflada por un punto de partida irrepetible y la de cinco empieza en el peor momento posible para bitcoin: lo que pase en el próximo ciclo puede quedar entre las dos o fuera de ambas. Lo que de verdad decides es el tamaño de cada parte, y lo explico en mi guía de gestión del riesgo.
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Impuestos y costes en España: aquí no empatan
En la renta, los dos van a la base del ahorro: un 19 % hasta 6.000 € de ganancia, un 21 % hasta 50.000 €, un 23 % hasta 200.000 €, un 27 % hasta 300.000 € y un 30 % a partir de ahí. La diferencia está en cuándo te toca pagar.
- Fondo indexado: puedes pasar el dinero de un fondo a otro sin tributar con un traspaso (artículo 94 de la ley del IRPF). Pagas cuando reembolsas de verdad.
- ETF: la ley lo deja fuera de ese régimen, cotice donde cotice, así que si vendes para cambiar de producto, tributas.
- Bitcoin: cada venta y cada cambio por otra cripto es una ganancia o pérdida patrimonial, aunque no saques un euro al banco. Rebalancear la cartera de la tabla anterior vendiendo bitcoin también tributa.
En costes, comprar 1.000 € de bitcoin en OKX con la comisión del nivel de entrada (un 0,35 % como tomador, consultada el 17 de octubre de 2026) cuesta unos 3,50 €, y la conversión rápida incluye un diferencial en el precio. Guardarlo después cuesta lo que valga tu wallet física. Un fondo o un ETF del S&P 500 te cobra cada año un pequeño porcentaje de todo lo que tengas: entre un 0,03 % y un 0,10 % en los más baratos, según sus documentos de datos fundamentales. Lo fiscal lo tienes paso a paso en impuestos cripto en España.
Y si quiebra el intermediario: cuando una empresa de servicios de inversión española no puede devolverte tus valores o tu dinero, el FOGAIN te cubre hasta 100.000 €, aunque nunca las caídas del mercado. En cripto no hay nada parecido: la CNMV recuerda que no existen sistemas de indemnización para los inversores si quiebra un proveedor.
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Cómo decidir según tu caso
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Primero, el colchón
El dinero que vas a necesitar en los próximos años no va ni a bitcoin ni a bolsa. Ten tu fondo de emergencia aparte y sin deudas caras pendientes.
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Mira tu plazo
Con menos de cinco años por delante, los dos pueden pillarte en plena caída. En la última década, la peor del S&P 500 en euros fue de un 34 %; la de bitcoin, de un 83 %.
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Decide el peso antes que el activo
Pregúntate cuánto aguantarías ver en rojo sin vender. Si ver tu parte en bitcoin a la mitad te quitaría el sueño, esa parte es demasiado grande.
- 04
Entra poco a poco
Comprar una cantidad fija cada mes te quita la tentación de adivinar el día. Tienes cómo hacerlo en mi guía de DCA.
- 05
Guarda bien lo que compres
El índice, en un fondo o un bróker a tu nombre. El bitcoin, si es para años, fuera del exchange y con la semilla bien guardada.
Para la parte de bitcoin, el exchange que uso es OKX: su filial europea tiene licencia MiCA de la autoridad financiera de Malta y puede operar en España desde el 27 de noviembre de 2025. Si te encaja, puedes abrir tu cuenta en OKX con mi enlace. Con sus sombras: en febrero de 2025 se declaró culpable en Estados Unidos de operar sin licencia de transmisor de dinero y aceptó pagar más de 504 millones de dólares, y en abril de 2025 Malta multó a su filial europea por fallos antiblanqueo. Lo detallo en mi opinión sobre OKX y tienes el paso a paso en cómo comprar bitcoin.
Para guardarlo, la wallet física que recomiendo en mis vídeos es Ledger, desde 59 € el Nano S Plus en la tienda oficial de Ledger (octubre de 2026). Cómprala solo ahí: este mes se ha sabido que un revendedor del sudeste asiático vendía carteras con un implante que leía la frase de recuperación, y Ledger tiene su propio historial, con filtraciones de datos de clientes en 2020 y en enero de 2026, ninguna con semillas expuestas.
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Los límites de esta comparación
Diez años son pocos datos para sacar leyes, y una parte del crecimiento de bitcoin, por puro tamaño, no puede repetirse igual. Las tablas no incluyen comisiones, impuestos ni inflación, y terminan el 16 de octubre de 2026: dentro de unos meses saldrán otras cifras. Elegir otra fecha de inicio cambia el ganador, y esa es la conclusión más sólida de todo el artículo.
Tampoco llames al S&P 500 la apuesta segura: es la parte menos arriesgada de dos activos con riesgo. Ningún dato de esta página te dice qué va a pasar en 2027, y por eso los supervisores europeos repiten que en cripto puedes perder todo lo invertido. Antes de meter un euro, lee el aviso de riesgo.



